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lunes, 6 de noviembre de 2017


Historia, propiedades y recetas con vino

Se puede decir, presintiendo un aprobamiento generalizado por parte de una mayoría de autores, que la historia vinícola está íntimamente ligada a la evolución histórica de la humanidad.

Buen vino

Son muchos arqueólogos los que afirman con sus investigaciones que la aparición del vino data en torno al año 6000 a. C., coincidiendo así con el apogeo de la cultura egipcia y otorgando una vez más un poderoso descubrimiento a nuestros queridos antepasados ya mencionados. Poderoso, como hemos dicho, ya que el vino está formado por una serie de componentes y está sometido a una serie de procesos los cuales otorgan a esta ansiada bebida unas características especiales conocidas también como los poderes del vino.

Origen del vino

El vino era conocido por todos los pueblos antiguos. La revelación de su elaboración se atribuye a Osiris entre los egipcios y a Donisios entre los griegos, mientras que la cultura hebrea asegura que fue Noé su descubridor. De aquí se puede deducir que el vino ha formado parte de numerosos ritos y reuniones desde tiempos inmemorables, siendo el protagonista principal de festividades griegas y romanas.

Los romanos aromatizaban sus caldos y durante la Edad Media la elaboración del vino fue propiedad de la actividad monástica, donde cada monasterio poseía su propio viñedo y obtenía de este modo los vinos litúrgicos, de tal manera que se consideran a los monjes como los precursores de la vinicultura moderna.

Hacia el siglo XVI la vinicultura se practicaba ya ampliamente en Francia, la cual figura desde entonces como uno de los países más caracterizados por la elaboración del vino; es así como está registrado en la época del Renacimiento la notable aparición del vino espumoso Don Perignon, que debe su nombre al monje benedictino que lo creó (1638-1715).

Características del vino

El vino es una bebida alcohólica formada por la fermentación de la uva y su nombre proviene de la variedad "Vitis Vinifera". Las características del vino las dan tres factores básicos y fundamentales en su elaboración, como son: clima, suelo y topología. Son tan elementales que bien es sabido que una misma uva cultivada en suelo distinto o sometida a condiciones climáticas diferentes da como resultado una producción vinícola totalmente diferente. Resulta obvio decir que los cuidados otorgados por los cuidadores de los viñedos también forman un pilar característico en la posterior elaboración.

Los vinos se distinguen por su color (blanco, tinto, rosado) y por su bouquet o aroma, y se clasifican en comunes, espumosos, generosos y aromáticos. El carácter dependerá de cuatro factores: clase de vid, suelo, emplazamiento del viñedo y método de elaboración. Los vinos toman su nombre generalmente de las regiones que lo producen.

Receta con vino

Merece especial importancia hacer honor a un famoso y exquisito plato sin cuyo ingrediente que todos ponemos imaginar sería imposible alcanzar su sabor tan peculiar y característico; qué mejor manera de acabar este artículo que recordando una típica y sabrosa receta española de tiempos inmemorables conocida como "Conejo a la Cazadora".

Ingredientes: 50 gr de harina, medio dl de vino blanco, 1 diente de ajo, 100 gr de cebolla, 45 gr de tomate, 1 ramillete de laurel (tomillo y perejil), 200 gr e conejo, 100 gr de setas (o champiñones), 1 dl de aceite y ½ de caldo.

Preparación: Desollar, limpiar y trocear el conejo, sazonarlo con sal y pimienta. Calentar el aceite en la cacerola, ir dorando el conejo por tandas, sofreír la cebolla y el ajo picados, añadirle los trozos de conejo, espolvorearlos con harina, dejar sofreír ligeramente. Añadirle el tomate pelado, sin semillas y picado, dejar sofreír unos minutos y agregarle el ramillete, el vino blanco y el caldo y dejar tapado dependiendo de la dureza del conejo una hora o más a fuego lento. Añadirle las setas o champiñones y dejar cocer unos minutos más. Espolvorear con perejil picado al servir.

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